domingo, 20 de abril de 2008

Un monton de nada

La soledad en Internet es similar a la humana. Imita esa falta de sentimiento que parece invadirlo todo. Escasez de compromiso en cada esquina. No hay debate en Internet que no termine con “puta, este tema es una hueá”, sin que ni siquiera haya alcanzado a tomar un rumbo. El instinto es botar. . Pero, aunque sea involuntariamente, los hits de la red responden a la necesidad –subconsciente– de sortear esa condición.

El éxito de los realities de MTV no es consecuencia de un público más inhumano, aunque a veces así parezca por la frivolidad con que se visten y comportan. Se trata de una forma torpe de sortear lo plástico. En general, la ironía está cada vez más plástica. Es un estándar. Ahora que todos podemos ser graciosos marcando la tecla South Park, dejamos de lado el compromiso más vital. Importa un culo la idea noble de intentar armar mediaguas (aunque, sinceramente, más valdría que esos chicos trataran de que a la gente pobre le diesen trabajo digno)porque en la tele es más útil mostrar a los marginales y delincuentes y, de ser posible, vincular sus comportamientos con los de la gente más humilde. Mostrar la violencia en las poblaciones y en el Patrimonio de la Humanidad, en vez de hurgar, o al menos intentar hacerlo, en las razones que tienen para comportarse así; en por qué tratan de evadir la realidad comprando y vendiendo drogas que les perforan el cerebro, y en el motivo por el que sus hijos no recibirán una educación como la gente.

Cuando nadie corre siquiera el riesgo de rescatar y el valor de las cosas se restringe al miedo, nada avanza. Así adornamos nuestras ciudades con las imágenes más cruentas; así vamos colocando rejas electrificadas, guardias, policías, vigilancia dentro y fuera de nuestras casas, hasta que nos encontramos absolutamente monitoreados, incluso cuando vamos al baño. ¿Y quiénes ganan? Los negocios, fileteando nuestra privacidad para cobrarnos por ella, claro que al mejor precio: tres cuotas, sin interés. Sin interés por nadie, claro. Como esos “comunicadores” que te hablan de discos, se visten con prendas bonitas y se esfuerzan en parecer inteligentes. Hay más ego –y más egoísmo– en tratar de parecer inteligente y buscar el halago de los tres amigos locos y artistas, que en los cabros tontos de “Rojo”, a los que en el peor de los casos simplemente no les da. ¿O no es patético dormirse sabiendo que decidiste darle pantalla a Edmundo ("tranquilo papa") para pagar tus cuentas? ¿Saber que estás fomentando la mediocridad, botando cualquier talento creativo? Eso es jugar a ganador sin siquiera apostar. Es quedarse en la esquina mirando el incendio sin siquiera acercar un vaso de agua para ayudar. Un espanto.

y finalmente, te encuentras leyendo aqui la critica social de un idiota que nisiquiera a pisado una U como alumno. ¿que te espanta mas?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

yo diria mas bien un monton de mucho...

Fernanda dijo...

a mi me espanta la gente que aún habla de amor ciego.